miércoles, 20 de agosto de 2014

Ángel Corella director artístico del Pennsylvania Ballet

Ángel ensayando. Foto: Rosalie O'Connor

Ángel Corella deja España para volver a los EE.UU. A partir de septiembre, será el nuevo director del Ballet de Pennsylvania. Barcelona pierde, Filadelfia gana. El país que le encumbró a lo más alto de este arte tan exigente como bello, recupera emocionado a su querido artista y aquí le perdemos a él y a una compañía que durante casi seis años nos brindó momentos inolvidables.


Carolina Masjuan


La historia de Ángel Corella es una historia de pasión, entusiasmo, lucha constante…, también es una historia de triunfo. Es uno de los más grandes bailarines de su generación, un mito, una fuente de inspiración para un montón de jóvenes aspirantes a bailarines. Estrella querida y mimada en una de las mejores compañías del mundo, el American Ballet Theater, la dejó en una apoteósica velada de despedida, para dedicarse plenamente a su sueño: la compañía de ballet clásico que desde 2008 dirigía en su país, España. Y también ahí triunfo ya que con generosidad y valentía, dio todo y más a ese proyecto y demostró que se podía crear una compañía de danza con sólo el deseo y el coraje para hacerlo. 

Ensayo de Pálpito en Sant Cugat. Foto: Jordi García

Claro que sólo se podía lograr a ese nivel, si te llamas Ángel Corella. Su nombre fue el gancho para que grandes coreógrafos cedieran sus ballets y para que bailarines de todo el mundo se presentaran impulsados por el mismo sueño, participar en una compañía de danza nueva dirigida por ese gran bailarín. Y el repertorio y el elenco de inmediato deslumbraron, obras magníficas, la mayoría desconocidas en nuestro país, bailadas con una calidad, energía, pasión y encanto, como no se podía fácilmente ver en ningún otro lugar.

Una joven compañía que nos ofreció dos grandes ballets de repertorio, varios ballets creados por y para ellos, más Balanchine, Wheeldon, Twyla Tarp .... Conocimos a los bailarines, les admiramos, les seguimos, estuvimos esperando ilusionados los estrenos, asistimos a clases y ensayos, confiando en que por fin vivíamos en un país donde las artes se valoran, respetan y conservan como un tesoro, como un bien cultural y también económico.


Ángel en París en un reportaje para
Apertures Photo

Ángel triunfó, sí, porque demostró que era posible. La calidad de la compañía fue ampliamente reconocida por la crítica y el público, aquí y dondequiera que bailaran, pero al final hemos sido nosotros quienes hemos fracasado porque nuestro país es un país sin educación, que no valora la cultura, que no sabe reconocer la calidad, ni tiene en cuenta lo que quiere el público y todos hemos perdido una oportunidad única, incluso bajo el punto de vista económico, ya que podría haber impulsado un Liceu bajo mínimos, que se dedica a hacer musicales de segunda, o a alquilar el espacio a quienquiera que quiera pagarlo y ha dejado escapar una ocasión que por desgracia no se volverá a presentar. 

Él no ha tenido ningún problema en encontrar una oferta a su medida, es más, incluso se ha podido permitir rechazar algunas de muy apreciables pero que por motivos diversos no le acaban de convencer (Mijailovsky, Nueva Zelanda, …) hasta aceptar la que su corazón anhelaba. Una compañía de prestigio, con un buen presupuesto en el país que siempre le ha acogido con respeto, admiración y cariño, como merece, porque se lo ha sabido ganar.


Pero esa experiencia ha dejado poso, los magníficos bailarines que crecieron y se formaron en las manos de Corella, forman parte hoy, como principales o solistas una gran mayoría de ellos, de las más prestigiosas compañías. Otros se dedican a la docencia y aún tenemos a los que se han quedado en Barcelona, a todos ellos siempre llevaremos en nuestro corazón. Además, un grupo de seguidores de medio mundo, nos hemos conocido gracias a Ángel y hemos disfrutado juntos de la experiencia de compartir esos momentos únicos. Barcelona ya no será más el punto de encuentro, nosotros seremos quienes deberemos hacer el esfuerzo y cruzar el charco, Filadelfia, a una hora escasa de Nueva York, ganará lo que Barcelona pierde. Mascarell, Ciurana, Molins, no quisieron ver lo que perdían y la Diputación, mediante sus promesas incumplidas, obligó a que esa magnífica realidad cultural no pudiera continuar.


El Lago de los Cisnes. Barcelona Ballet en el Liceu.
Foto: A. Bofill
Por suerte, la escuela que lleva su hermana Carmen Corella, una ex bailarina del propio Ballet que ahora su hermano va a dirigir y que dejó para reunirse con él como solista en el American Ballet, esa escuela se queda en Barcelona. El bailarín principal del Ballet de Cuba y también del Corella Ballet, Dayron Vera, profesor en el Corella Centro de Danza, se queda también en Barcelona y Ángel, siempre que pueda, vendrá a dar alguna clase a esos alumnos privilegiados que ya nos demostraron de lo que son capaces con ese magnífico Corsario de final de curso.


Así que a partir de septiembre será Filadelfia quien tendrá la suerte de contar con Ángel Corella establecido allí. Está buscando una casa con un pequeño jardín para poder tener a sus dos perros, un Golden Retriever y un Basset. Tendremos sin embargo todavía la gira con A + A que el Corella Ballet hará hasta finales de año por Cataluña y el resto de España. ¿Qué pasará con los bailarines que se quedaron? ¿Tal vez se unirán al Ballet de Pennsylvania? Veremos, lo que es seguro es que esta compañía se ​​convertirá en una de las más famosas de Estados Unidos. Todo el mundo está encantado con este nombramiento, las redes sociales y los foros americanos echan chispas y están felicísimos. Son afortunados porque si su talento como bailarín era reconocido y aclamado mundialmente, Ángel ahora sabe lo que es dirigir una compañía y sabe lo que es hacerlo en las peores condiciones, así que los estadounidenses también puede beneficiarse de su experiencia y conocimientos.



El Ballet de Pennsylvania, acaba de celebrar su 50 aniversario este año. Fue fundado en 1963 por Barbara Weisberger, persona muy cercana a George Balanchine. Balanchine ha sido por lo tanto, la carta de presentación de la compañía hasta el momento. Y Corella ha confirmado que este gran coreógrafo seguirá siendo una parte esencial del repertorio de la compañía.


Despedida del ABT. Foto: Rosalie O'Connor

"Pretendo en todos los programas incluir al menos un ballet de Balanchine", ha afirmado. El Ballet de Pennsylvania cuenta con unos cuarenta bailarines y se sitúa en el número diez del ranking presupuestario de las compañías estadounidenses. Carmen Corella bailó en él en las temporadas de 1996 a1998 y Ángel admitió que era una de las compañías con las que había soñado cuando decidió abandonar su proyecto en España. "Tengo muchos planes", dijo, "hacer más giras, actuaciones públicas al aire libre, organizar programas de sensibilización en las escuelas y la incorporación de nuevos coreógrafos." Citó a Christopher Wheeldon, Wayne McGregor, Justin Peck y Liam Scarlett (¡qué gran descubrimiento ha sido para mí este coreógrafo!).

Ángel en rueda de prensa con
el Corella Ballet
En sus primeras declaraciones quiso tranquilizar a los bailarines y al personal artístico: "Creo que antes de cambiar nada, los artistas y su entorno necesitan sentirse seguros", dijo "No nos convertiremos en una compañía completamente diferente; sólo esperamos poder hacerlo siempre mejor".

La comunidad de la danza de Filadelfia confiesa que es un sueño contar con tan notable director artístico. Corella, de 38 años, es una estrella internacional que ha bailado en los teatros más prestigiosos del mundo, con las mejores compañías de ballet. Ha sido modelo para publicidad como Rolex o Freixenet y se ha codeado con las estrellas más famosas de Hollywood. También ha bailado para varios presidentes de Estados Unidos, Clinton, Obama, Bush ... y para la realeza europea.

"Estoy encantado de que venga a Filadelfia para ser el director artístico del Ballet de Pennsylvania", dijo Lois Welk, director de la Dance/USA Philadelphia, la sección local de un grupo nacional de apoyo a la danza. "Creo que va a atraer talento internacional y creo que tiene un muy buen ojo para seleccionar el repertorio". Como bailarín se le reconoce por su actitud positiva, su gran técnica y su bravura. Traerá esa misma energía a su nuevo puesto”.

Corella se pasó el mes de julio en la Universidad Americana de Hartford donde impartió clases, fue cuando estaba allí cuando se hizo público su nuevo cargo. Después volvió para pasar Agosto en Barcelona, entre la escuela de danza y los días de vacaciones para ir luego a Praga. Ahora ya está en Filadelfia y a partir de Septiembre estará ya plenamente comprometido con el Ballet de Pennsylvania, aunque viajará a España hasta final del año para las actuaciones ya programadas desde hace mucho tiempo.

Con Carolina Kennedy en el City Center de Nueva York
"Me tiraré de cabeza a dirigir la compañía, se van a cansar de mí", bromeó "Soy una persona que cuando hago algo, lo hago al 200 por ciento. Estaré en el estudio, en reuniones, siempre con una energía muy positiva. La danza es energía. Cuando los bailarines no son felices se nota en el baile. Me encanta lo que hago, y espero que sigan mi ejemplo. "

"Se convertirán en los mejores bailarines que puedan ser, si ven que su director es alguien realmente apasionado por lo que hace y yo soy una persona apasionada. Si dan lo mejor de sí mismos entonces yo también daré lo mejor. Bailar en escena no es ejecutar unos pasos, el arte de la danza conecta directamente con el alma de la audiencia."

¿Y bailará Ángel Corella en Filadelfia? Está bailando con el Corella Ballet en España, está en muy buena forma, pero él espera estar más en el estudio que en el escenario. "No sé si quieren que baile, pero yo no necesito bailar. Se debe proyectar el nombre de la compañía, no él de Ángel Corella."

Felicidades al Ballet de Pennsylvania y felicidades a Ángel Corella, le echaremos mucho de menos en Barcelona.




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